Acción del Aceite Esencial de Polen Crinway sobre:

La Enfermedad de Alzheimer

Las demencias Seniles son así llamadas precisamente por comenzar a manifestarse en una época tardía de la vida, a partir de los 70 años aproximadamente.
Los síntomas más importantes que deben alertar a la familia son los TRASTORNOS DE LA MEMORIA Y FABULACIÓN, es decir, narración de hechos no ocurridos sino imaginados.

También llama la atención una desorientación en el tiempo y el espacio y según el grado de deterioro podemos hallar una marcha de pequeños pasos y un temblor que no constituye un clásico Parkinsonismo pero se la asemeja. Pero lo que debe ser una rápida señal de alarma es sin lugar a dudas LOS TRASTORNOS DE LA MEMORIA.
La enfermedad de Alzheimer, a la cual hoy día se le está dando una mayor y debida atención, también produce un deterioro mental, pero más temprano que en las demencias seniles: entre los 45 y 50 años.
Aquí también se ven trastornos de la memoria, el enfermo se desorienta en las calles y comienza a hacer mal las cosas que antes hacía bien; trastornos del lenguaje, puede presentar crisis epilépticas, alucinaciones y debilidades de los miembros.
La enfermedad de Alzheimer presenta una atrofia del cerebro que afecta especialmente a los lóbulos temporal y parietal con degeneración celular de todas las capas de la corteza cerebral. También se aprecia degeneración de las fibrillas intraneuronales.
El TRIPTOFANO actúa mejorando el sueño en forma natural y se comportaría como un antidepresivo natural.
A partir de él se forma la Serotonina.
La FENILALANINA da origen a neurotransmisores como la epinefrina y norepinefrina, además de la tirosina y DOPA, por lo que es de esperar de ella mejorías en la esfera mental.
El Zinc, el Magnesio y el Manganeso como también la vitamina B1 son fundamentales para el normal trofismo (es decir desarrollo y mantenimiento) del sistema nervioso.
EL ACEITE ESENCIAL DE POLEN se ha manifestado como un producto altamente valioso para el caso que nos ocupa, pues ha demostrado poseer todas las bondades de los elementos ya citados y no constituye una droga, sino un alimento.
Pero además de desplegar todos los efectos beneficiosos de los alimentos antes mencionados, éste también despliega otras virtudes que son propias de sus múltiples constituyentes: aldheídos, terpenos y aceites esenciales que colaboran indirectamente en el apuntalamiento general de la salud de quién padece alguna de estas entidades nosológicas.
Hemos tenido 13 pacientes con enfermedad de Alzheimer que mejoraron su memoria y la comunicación con el medio y su seguimiento por 5 años fue absolutamente favorable en todos los casos.
Dr. Juan Carlos Fittipaldi
M.N. 52.784